22 de enero de 2012

Sobre Frankenstein: la lectura de Laura Lago

      En aquel instante se abrió la puerta de la casa, y entraron Félix, Safie y Agatha. ¿Quién podría describir su horror y desesperación al verme? Agatha perdió el conocimiento, y Safie, demasiado impresionada para poder auxiliar a su amiga, salió de la casa corriendo. Félix se abalanzó sobre mí, y con una fuerza sobrenatural me arrancó del lado de su padre, cuyas rodillas yo abrazaba. Loco de ira, me arrojó al suelo y me azotó violentamente con un palo. Podía haberlo destrozado miembro a miembro con la misma facilidad que el león despedaza al antílope. Pero el corazón seme encogió con una terrible amargura y me contuve. Vi cómo Félix se disponía a golpearme de nuevo, cuando, vencido por el dolor y la angustia, abandoné la casa y, al amparo de la confusión general, entré en el cobertizo sin que me vieran.

SHELLEY, M., Frankenstein o El moderno Prometeo, Ediciones Cátedra, Letras Universales, Madrid, 2009.

4 comentarios:

  1. En éste fragmento de la obra titulada como “Frankenstein o el moderno Prometeo”, nos expresa la desilusión del intento frustrado del monstruo de Frankenstein por ser uno más en la sociedad, algo que por su aspecto se le niega al completo su integración en ésta.
    La autora, M. Shelley, intenta quizás expresarnos cómo la sociedad de hoy en día puede llegar a prejuzgar a las personas por su aspecto físico antes que por su propio interior, pues allá donde halla una persona que se le pueda denominar como diferente, pobre o poco inteligente, se puede encontrar a una persona sincera, generosa, amable y con ganas de poder mostrarle al mundo lo que puede uno ser capaz para con el bien.
    Una de las interpretaciones que podríamos realizar sería la crueldad de las personas, aún sin quererlo, pueden llegar a provocar odio, desilusión y tristeza aunque solo busquen quizás protegerse en un mundo de mentiras donde no halla pobreza, ni desdicha, ni tristeza, algo que la sociedad de hoy en día sigue haciendo, pues aunque halla mil problemas, ésta sociedad seguirá tapándose la mirada hacia un lugar con más luz y felicidad.

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  2. Este fragmento muestra la crueldad ilimitada de la sociedad por aquello que desconoce o percibe meramente por la vista, olvidando así el interior y la personalidad de cualquier ser.
    El rechazo que sufre el monstruo de Frankenstein es a la par que cruel, sin intención de dañar moralmente, pues el ser humano se protege de aquello que es desconocido. Aunque el monstruo estuviese ilusionado por quizás obtener y recibir ese amor y cariño que tanto anhelaba y se le fue negado por su propio padre, no obtuvo más que agresión y desprecio, mostrándonos así como una sociedad puede corromper así la personalidad o mente de cualquier ser.

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  3. Se trata de una clara prueba presente en el mundo, el rechazo a lo desconocido, extraño o cualquier cosa que ,como en este caso sea horrendo. Es la triste realidad de la sociedad y por tanto el transtorno de miles de personas que por no cumplir con unos requisitos son apartados.Frankenstein vivió desde su creación ese rechazo que marco su vida y por tanto el correspondiente odio que hacia los demás mostró

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  4. Antonella Martínez Troyas11 de marzo de 2012 a las 21:13

    unque, en este caso y algunas veces de manera inconsciente, resulta espeluznante la actitud despiadada de los seres humanos hacia los otros, reaccionando por inercia con una terrible crueldad y egoísmo ante el miedo, un miedo aprendido y alimentado por la educación moral de la sociedad que enseña a discriminar a lo diferente ya que la apariencia superficial llega a tener mas valor aun que el propio ser. En esta escena vemos como la infeliz criatura con ansia de encontrar aunque sea un refugio de afecto y cariño se arriesga a presentarse ante las personas mas bondadosas que conoce suplicándoles misericordia, pero estas reaccionan espantadas con mucha violencia y maltrato al encontrarse con un ser tan anti estético y desagradable a simple vista.

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