-Estoy dispuesto a razonar. Sé bien que la cólera que siento me perjudica más que me favorece. Pero tienes que saber que tú eres la causa de mi mal. Si alguien fuera capaz de sentir piedad por mi desgraciada existencia, con mayores bondades devolvería yo el favor. Si hubiera una entre tantas personas que habitan en el mundo, que me otorgara esa bondad, yo sería capaz de hacer las paces con la humanidad entera. Pero parece que mi sueño no puede hacerse realidad. Por tanto, creo que la propuesta que le hago no carece de lógica y no creo que le cueste tanto esfuerzo devolverme algo de gratitud. Quiero una criatura de sexo femenino tan horrible como yo. Creo que es lo menos que puedo pedir, y con tan poca cosa, bastará para satisfacerme. Es verdad que seremos dos monstruos, dos criaturas diferentes al resto de la humanidad, pero es esa característica precisamente, lo que constituirá el lazo que nos unirá. Nuestras vidas no serán tal vez tan felices como las de otro ser normal, pero te aseguro que tendremos una convivencia inofensiva, muy lejos del padecimiento que hoy por hoy no deja de atormentarme día a día. Únicamente tú, mi creador, puedes complacer tu deseo, que no es otra cosa que liberar tu conciencia, del horror que tú mismo has creado. Es realmente, lo único que te podría agradecer. ¡Haz que algún ser vivo me quiera! Es el único favor que te pido.
SHELLEY, Mary, Frankesntein o el moderno Prometeo, Ediciones Rueda, Madrid, 2003, pág. 114.
En este fragmento vemos como la criatura de V. Frankenstein le pide a su creador que haga otro ser como él para poder ser feliz y dejar de atormentar a la humanidad. Este hecho nos muestra que el monstruo en realidad no es vil, solamente lo es a causa del rechazo sometido desde su aparición. Lo único que buscaba era, al igual que cualquier ser vivo, aceptación y cariño pero el constante desprecio le arrastra a un comportamiento malvado aunque paralelamente se cause sufrimiento a él mismo.
ResponderEliminarNuevamente, el monstruo de Frankenstein pide a su creador lo que más anhela, alguien que le ame, aquello de lo que siempre careció en toda su vida, pues su horrible apariencia ha provocado el rechazo de toda la sociedad. En este fragmento, hace alusión a la historia de Adán y Eva, pues Frankenstein creó a su primer ser, el monstruo, y ahora éste le pedía una compañera, con quien pasar el resto de su vida, pues era lo único que necesitaba, la compañía y el afecto, que en toda la obra, a pesar de todo, lo ha hecho actuar de ésta forma, el anhelo del amor, del cariño y el afecto, ha sido sin lugar a dudas, su motor esencial.
ResponderEliminarEl monstruo desesperado por la situación que esta viviendo ruega, a pesar de todo lo malo que le hayan podido hacer y la maldad que pueda llevar en su interior , tener una compañera que sea igual a el para poder compartir su vida.El deseo y la necesidad que el monstruo muestra a lo largo de la obra es tan humano como los sentimientos de cualquier persona, estos deseos le son negados por lo que se niega a seguir viviendo así y arruinarle la vida a su creador,tanto como este se la arruinó a el.
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